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Santo Padre Francisco

Me angustia el pensar que le esté diciendo a su Santidad cosas en la que soy analfabeto y su Santidad un erudito, pero mi deseo supera a todo sentimiento, considero a la Virgen María como a quien seguir y a vos a quien respetar.

Los mensajes que vino María a darnos a la humanidad entera, fueron dados a quien practicaba la humildad, a quien tenía en su boca y pensamiento a Jesús y María la mayor parte de su tiempo.

En el Magníficat entre otras cosas se dice: El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Es muy común que María se aparezca a los humildes como en Unbe-Bilbao (España) y es por esto que se llevan 72 años desde la primera aparición sin ser protagonistas de nada, sino de su oración y penitencia, podríamos decir que es María con sus gracias derramadas, las que han movido a la multitud de personas que han ido acudiendo al lugar.

Dispersa a los soberbios, derriba a los poderosos y a los ricos los despide vacíos, palabras que indican por qué no se aparece a los que no son humildes, ignorando a los estudiosos e inteligentes, si estos son soberbios, poderosos y ricos. En Unbe siempre han destacado la vidente y su familia, por su humildad que se refleja en sus miradas y actitudes.

Es una pena que la vidente muriese, sin poder ver cumplidos los deseos de la Virgen y va camino de que el resto de su familia les pase lo mismo, solo había que dar un paso valiente, en conocer los hechos y a las personas que eligió María y comprobar si María equivoco su elección, eso sin mirar las innumerables gracias derramadas por María.

No hay mayor ciego que el que no quiera ver, hay cosas que son claras y que solo hay que caminar y buscarlas. Del mismo modo que el don de la fe se acrecienta cuando buscamos a Jesús por todos los caminos “Quien busca, haya”.

Yo como peregrino no estoy haciendo alarde de humildad sino de valentía, alguien tiene que sacar a la luz lo que la Virgen pidió repetidamente y que no se ha podido realizar. En una ocasión preocupados por la realización de las obras de la capilla, se le trasmitió a la Virgen dicha preocupación, alentándoles diciendo, “sobrará dinero para las obras”.

Son muchos los peregrinos, que han dado dinero para las obras de la capilla y se han visto defraudados por que las obras nunca llegan, este hecho perjudica mucho al lugar, algunos pueden sentirse engañados, dieron dinero para algo que no se ha cumplido.

Por estos motivos, pedimos a su Santidad su implicación, para que se termine con esta angustia de llegar a morir sin cumplir los deseos que María nos confió. Nos hubiera gustado que hubiera sido su Santidad el depósito de esa confianza, pero María sabrá el porqué.

Con el deseo de que en sus oraciones a Jesús y María, obtenga la fuerza necesaria para cumplir los deseos de María manifestado en Unbe, le deseo muchos años de buenas obras.

Un peregrino de la Virgen Dolorosa de Unbe